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lunes, 18 de marzo de 2013

El Inquilino Ideal



No es la primera vez que en este lugar se aborda la elección del inquilino, ya que es una cuestión de cuyo acierto puede depender incluso la supervivencia económica del arrendador.

La experiencia dicta que esa selección no debe basarse en sistemas intuitivos o ‘corazonadas’, ya se ha hecho hincapié en los nocivos efectos de los errores a la hora de escoger a quien vamos a entregar nuestra propiedad. A ello nos remitimos.

El sistema de protección más simple, también nos hemos referido a él, puede ser exigir un aval bancario con el máximo de garantías: Cuantía importante avalada, renuncia a la excusión y división, a primer requerimiento etc. Sin embargo el costo y contragarantías exigidas por la entidad bancaria pueden hacerlo inviable, lo cual impedirá el alquiler, si se quiere afrontar sin riesgos.

La reciente iniciativa del Gobierno de crear un Registro de Inquilinos morosos supone un paso adelante en la idea que estamos desarrollando, sin embargo es evidente también que ese registro necesitará un periodo de ‘rodaje’ amplio hasta alcanzar una cierta eficacia y en la actualidad es un proyecto, pendiente de reglamentación administrativa.

No cabe duda que ‘la necesidad crea el órgano’ y en tal sentido hoy existe la posibilidad de obtener  garantías previas a la contratación de un alquiler, mediante la obtención de un Informe de verificación de arrendatario, que es el sistema de actuación de INTERMIRA  (http://www.intermira.com/) cuya  actividad y resultados se fundamentan y desarrollan en torno a:

  • Trabajar en nombre de un agente inmobiliario o propietario de inmueble para obtener varias verificaciones independientes respecto a un arrendatario.
  • Los controles realizados tienen por objeto garantizar que el potencial inquilino es un candidato adecuado para alquilar una propiedad.
  • En definitiva y dependiendo del tipo de informe solicitado, éste puede incluir un control exhaustivo de solvencia, una verificación de referencia laboral y de ingresos, una verificación de la referencia del anterior propietario o agente inmobiliario, y un cálculo del nivel de asequibilidad de la renta. El objetivo es comprobar que el arrendatario tiene un empleo estable (o tienen otro medio para pagar el alquiler todos los meses) y/o comprobar que su comportamiento ha sido el adecuado en su alquiler anterior.

Este sistema  permite pronosticar, con la prudencia que requiere algo sujeto al imprevisible comportamiento humano, un alquiler sin problemas financieros  con ese inquilino.