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miércoles, 6 de febrero de 2013

¿Cómo elegir abogado?



No hace tanto tiempo lo habitual era que el ciudadano de la calle conociera la existencia de abogados sólo por las películas americanas, hoy día la judicialización de las relaciones, la complejidad y frondosidad de las leyes han hecho que necesitar un abogado sea algo casi cotidiano. ¿Quién no se ve  involucrado de un modo u otro en un desahucio, un divorcio, una denuncia, una inspección de Hacienda, etc.?.

Para los servicios de abogado no existe  una Seguridad Social, donde un organismo oficial certifica de algún modo la competencia, profesionalidad o especialización de sus médicos, desde luego los abogados del turno de oficio no son el equivalente a los médicos de la Seguridad Social, y el español de a pie suele encontrarse en una grave incertidumbre a la hora de elegir  un despacho de abogado.

Se pueden dar unas pautas para ayudar en esa decisión, aunque desafortunadamente no serán demasiado prácticas y concretas:

1.- PERFIL PROFESIONAL.- Cada asunto necesita de un perfil profesional distinto. Tal vez el abogado que llevó su divorcio no tenga la misma experiencia a la hora de representarle en un asunto penal. Es importante preguntarle que asuntos lleva usualmente y cuál es, si la tiene, su especialidad. Debería ser ese mismo abogado quien, en caso de no tener experiencia en esa materia, le derivara a un compañero con el perfil adecuado.

2.- EXPERIENCIA Y FORMACION.- Como en cualquier profesión, un abogado con años de experiencia en asuntos como el suyo es un tanto a favor, como también lo es que sea un profesional en continua formación. Las leyes cambian continuamente y un buen profesional debe reservar tiempo en su agenda para el estudio, la realización de cursos de reciclaje y para participar de forma activa en las actividades formativas de su colegio profesional.

3.- DESCONFIE DEL EXCESO DE OPTIMISMO  Y DE LAS OFERTAS.- El exceso de optimismo de su letrado al conocer su caso, sobre todo antes de estudiar a fondo la cuestión, puede ocultar un interés puramente mercantilista por atraer al cliente dando unas falsas expectativas de éxito. Un profesional de verdad nunca hablará de porcentajes de éxito y ni mucho menos le dirá que su caso está ganado. No se fie de las ofertas económicas anunciadas a bombo y platillo. La mejor publicidad de un abogado la hacen sus propios clientes y tal vez quien pretende atraer clientes de esa forma es quien no tiene clientes que lo puedan recomendar por su buen hacer.

4.- GRANDES FIRMAS.- Sea consciente de la envergadura de su caso, un gran despacho de renombre puede considerar su asunto como menor, no prestarle la atención suficiente o ser encargado a abogados sin apenas experiencia profesional que se estén formando en el mismo.

5.- REFERENCIAS.- Consulte a sus amigos o familiares sobre los abogados que han utilizado para casos similares, pues como ya hemos dicho no todos los abogados son válidos para cualquier proceso judicial. Si no encuentra lo que necesita busque en internet referencias, visite páginas web de los despachos de abogados donde podrá consultar el curriculum de cada profesional y consulte en foros especializados donde habitualmente participan abogados de esa especialidad.

6.- TRATO PERSONAL.- Todos los abogados tienen los conocimientos académicos requeridos, pero solo una persona con la que uno se sienta en total confianza es la idónea para llevar su caso. Use ese sexto sentido que todos tenemos para detectar que habla con un profesional, con alguien que haga suyo su problema, con una persona honesta y que muestre que sus intereses son también los suyos propios.

7.- NO OCULTE INFORMACION.- Exponga su caso y lleve toda la documentación que tenga. Su abogado es su aliado y debe ser el primero en conocer todos los detalles de su caso y por muy insignificantes que a Ud. le parezcan pueden hacer variar significativamente el tipo de procedimiento y tal vez el tipo de abogado que necesitamos. No se preocupe por la información que da a quien tal vez no sea su letrado definitivo, el deber de confidencialidad y el secreto profesional también le impide hacer pública cualquier información que le suministre.

8.- HONORARIOS Y PRESUPUESTO.- Pida un presupuesto detallado de los honorarios, tanto del abogado como, en su caso, del procurador y de otros profesionales que deban intervenir. Si tiene dificultad para hacerle frente a esos gastos no olvide que para un profesional la mayor recompensa es hacer bien su trabajo y seguro que, en la medida de sus posibilidades, podrán pactar un calendario de pagos que le permita contar con sus servicios. Cada abogado es libre de fijar sus honorarios, pero si desconoce si le pueden estar cobrando en exceso, antes de firmar el encargo profesional pídale a su abogado que le muestre el baremo orientador de honorarios profesionales que publica cada Colegio de Abogados y ya tendrá una referencia importante.

9.- INFORMACIÓN.- Una vez que su abogado estudie su caso pídale que le informe y le exponga la estrategia a seguir, las posibilidades de acuerdo, los avances procesales que se vayan produciendo. No olvide que la justicia es lenta y que el abogado ni tiene culpa de ello ni puede acelerar el procedimiento.

10.-¿Y SI NO ES LO QUE ESPERABA?.- Si  en cualquier momento Ud. duda de la capacidad o la honestidad  de su abogado, cambie de abogado de inmediato. Puede hacerlo incluso sin necesidad de comunicárselo personalmente y sin alegar motivo alguno. El nuevo letrado se encarga de solicitar la venia al abogado que sustituye y este cambio no debe producir ningún coste adicional, pues cada abogado cobra según el trabajo realizado por cada uno, sin perjuicio de lo que pacte con el nuevo.

Este trabajo debe su existencia a la valiosa aportación del abogado del Ilustre Colegio de Granada D. Pedro Javier Martínez Martínez  mailto:5001@icagr.es]