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sábado, 4 de agosto de 2012

¿Qué hacer cuando el casero se niega a recibir las llaves?


En otro lugar de este blog se ha tratado de la forma en que conviene llevar a cabo la finalización de un contrato de arrendamiento, partiendo claro de que ambas partes están previamente de acuerdo en ello.

Ahora voy a desarrollar la otra alternativa, allí expuesta: ¿Qué ocurre si el arrendador no acepta la finalización del arriendo pacíficamente?: No compareciendo al acto de la entrega, dando largas, desapareciendo etc.

En el artículo antes citado decíamos al respecto que así como el arrendador para recuperar la posesión de su propiedad arrendada debe acudir al Juzgado, del mismo modo el arrendatario para dar por terminado su arriendo en contra de la voluntad del arrendador debe acudir al Juez para que declare concluso el contrato.

También se exponía la inconveniencia de soluciones alternativas, –entrega de llaves al portero, depósito de las mismas en el Juzgado o Notaría, abandono de la casa sin más, etc.- ahora vamos a puntualizar lo que se debe hacer.

Conviene destacar una cuestión previa si el casero tiene o no razón para oponerse a dar por terminado el contrato, es decir si el inquilino ha decidido romperlo unilateralmente no le conviene acudir al Juez  para que declare finalizado el contrato ya que probablemente perderá el pleito y será condenado en costas.

En el otro caso es decir cuando el inquilino tiene derecho a abandonar el piso, los pasos a seguir pueden ser los siguientes:
1.- Preaviso fehaciente del fin de contrato con un mes de antelación, en el que además se hará constar la fecha, lugar y hora de entrega de llaves y reconocimiento del estado de la vivienda, y si se sospecha que el casero puede no acudir, será conveniente anunciarle también que se tomarán las medidas oportunas, incluso judiciales, para dar por terminado el arriendo.
2.- Si efectivamente no acude a ese llamamiento el inquilino puede instar en el Juzgado un acto de conciliación para ofrecer la entrega de llaves, previo reconocimiento por parte del casero del fin del contrato  en la fecha antes anunciada. No se trata de consignar o depositar  las llaves en el Juzgado.
3.- Si tampoco acude a este llamamiento judicial solo queda al inquilino poner un pleito para que el Juez declare extinguido el contrato. En ese pleito será prueba muy consistente el documento de preaviso y la certificación del acto de conciliación.

El punto 2.- puede ser sustituido por un ofrecimiento hecho a través de Notario, sin embargo la conciliación judicial no supone coste y puede ser más eficaz.